¿Vale la pena comprar un “E-Reader”?

Ante el boom de las nuevas tecnologías, ha aparecido una nueva forma de leer, el e-reader o los libros digitales. Aparecen, entonces, muchas dudas sobre si es una buena inversión o sobre qué modelo de los existentes en el mercado es el más adecuado a las necesidades de cada uno. Con el avance imparable de las nuevas tecnologías, están comenzando a peligrar gravemente algunas de las industrias más clásicas, como son las editoriales. Para hacer frente a un mercado en marcado descenso (debido a la televisión o a internet entre otros factores) muchas de estas editoriales están experimentando una profunda metamorfosis hacia el nuevo modelo de libro: el libro digital.

 

Ventajas del libro digital

Una de las principales ventajas de estos lectores digitales es, que permite, en muy poco espacio y con muy poco peso, transportar y leer en cualquier sitio una cantidad enorme de libros. Impensable si fuesen en formato papel, aunque varía mucho según el modelo, desde los 350 libros que almacena un Sony Reader, los 3.500 que caben en el Kindle de Amazon, o los 10.000 que se podrían guardar en el iPad de Apple.

En realidad, son bastante fáciles de usar, se aprende rápido y se manejan instintivamente, como si de un libro se tratase. Incorporan algunas miniaplicaciones que permiten, entre otras funciones, memorizar la página, por la que se quedó la lectura (el adiós a los marcapáginas), o añadir anotaciones y comentarios en las páginas. Suelen incluir diccionarios, lo cual facilita mucho el aprendizaje de idiomas mediante lecturas en versión original. Además, nadie podrá ver, qué libro se está leyendo, lo que puede librar de situaciones comprometidas.

Desventajas del libro digital

Una de las principales desventajas de los lectores de libros digitales es su elevado coste (desde los 100 euros que cuesta el modelo Kindle a los 300 euros del Sony Reader), que es amortizado a largo plazo para un buen aficionado a la lectura. No obstante, no todos los libros editados digitalmente son baratos, y muchos de ellos todavía ni siquiera se ofertan en formato digital. Por ahora, los únicos libros gratuitos son los que están libres de derechos de autor, como son los grandes clásicos.

Todo ello supone, además, un mínimo conocimiento de informática (conexión a internet, compra online de e-books, cargarlos en el e-reader…) que no todos los lectores conocen. Esto suele ocurrir en la población más mayor que ha tenido poco contacto con los ordenadores, a los que además se le dificulta mucho la lectura según qué modelo debido al tamaño reducido de la pantalla (que puede ser táctil, como los Sony Reader, lo que a su vez acorta la vida de la batería).

 

ceslava.com/ flickr.com

Comments are closed.